5 errores que se pueden prevenir en una boda

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Constantemente recibo correos electrónicos de novias y novios que dicen: “¡Todo salió bien hasta que mis invitados hicieron esto!”. No es sorprendente; muchos invitados en una boda desconocen la etiqueta y los errores que están cometiendo.  Veamos cuáles son éstos y cómo evitarlos.

Lucir de blanco, ¡jamás!

El blanco desde siglos, por tradición, conlleva un concepto de pureza e inocencia, por tanto, está reservado exclusivamente para la novia.  Inclusive, al vestir eviten tonos en la gama del blanco: marfil, gris, plata, beige o champán. No debemos ensombrecer ni incomodar a la principal protagonista: la novia. Quedan bien los colores neutros de día y más vistosos para la noche. El negro, utilizado más que antes, es aceptable. Al escoger el traje y el color, pregúntense: ¿Qué tipo de atención quiero? ¿Podrían confundirme con la novia?

 

Cuidado con las fotos

Piensen dos veces antes de publicar fotos en las redes sociales. Demás está recomendar que durante la ceremonia, los invitados no intenten subir a tropezones al altar para tomar fotografías o videos obstaculizando las fotos profesionales de la pareja. Es recomendable consultar bien las restricciones de la iglesia antes de conceder a alguien la tarea de fotografiar. En ocasiones, los invitados toman demasiadas fotos sin consentimiento de los presentes. Si los novios gentilmente alientan a sus invitados y ofrecen hasta el hashtag (#) de su boda, con seguridad están de acuerdo con que se publiquen las fotos del gran día.

 

Por favor, confirma (R.S.V.P.)

Otro  error común que comenten los invitados es no confirmar la asistencia. Los anfitriones, sean los padres o los novios, desean confirmar la presencia de sus invitados a fin de planificar mejor. En algunos casos, al pie de las invitaciones viene inscrito el acrónimo de R.S.V.P. (Répondez, S’il Vous Plait) que, traducido del francés significa: “Por favor, responda” o “Se solicita el favor de confirmar”. De cualquier modo, por respeto y gratitud, confirmen con tiempo su asistencia, no disgusten a los anfitriones que con tanto afán y esfuerzo han organizado un día tan memorable en sus vidas.

 

¡Felicidades! ¡Muchas felicidades!, una y otra vez...

En una boda se saluda y felicita a los novios una vez concluida la ceremonia. ¡No se precipiten a hacerlo antes! Las felicitaciones deben ser breves y ofrecidas una sola vez, pues los novios tendrán que atender a muchas personas y no es conveniente retenerlos. Interrumpirlos mientras comen o durante el baile nupcial solo porque los invitados llegaron tarde ¡son faltas de tacto inexcusables! El abrazo de felicitación debe ser emotivo y sincero. Uno solo será suficiente. Asegúrense de repetir el mismo deseo tanto al novio como a la novia, así ninguno se siente como si hubiera ganado un premio. Opten por frases cortas y con amplia sonrisa: ¡Muchas felicidades! o ¡Que sean muy felices en esta nueva etapa de sus vidas!

 

¿Quién dijo boda?

Pues como ven, a veces estas faltas también se deben a que los anfitriones no prepararon ni previeron los detalles de la boda.  Tengan un plan de respaldo y un cronograma de actividades. 

Fuente: la-razon.com

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